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Cúcuta Deportivo consiguió un gol de oro

El equipo sueña con levantar la copa en el estadio General Santander.

El Cúcuta Deportivo pegó primero. En un estadio Sierra Nevada de Santa Marta con más de 15 000 personas en sus gradas, el equipo de la frontera logró imponerse al Unión Magdalena (1-0) en el que fue el partido de ida de la Gran Final del torneo Águila 2018.

Un gol del samario Jeysen Núñez puso a celebrar a la hinchada motilona que, en la distancia, apoyó a un equipo que ya sueña con levantar la copa en el estadio General Santander.

Queda un partido importante por delante. El próximo lunes 26 de noviembre el equipo de Lucas Pusineri tendrá la oportunidad de cerrar con broche de oro un año que sería perfecto, porque aunque ya se haya conseguido el anhelado ascenso de forma anticipada, solo lo será si se levanta la copa ante el otro histórico que jugará el 2019 en la A.

El domingo, las emociones no pudieron llegar en el primer tiempo para ninguno de los equipos. Por el contrario de lo que se esperaba para los primero minutos de la Gran Final, el duelo en el estadio Sierra Nevada fue más trabado en el medio campo que vistoso con despliegue ofensivo.

Tanto motilones como bananeros se volcaron al ataque, pero el nerviosismo hizo que las faltas aparecieran desde el arranque. La fricción fue protagonista y el trámite del juego se vio pausado.

La primera parte fue un choque de ida y vuelta en el que los de Cúcuta intentaron vulnerar a los locales con ataques por las bandas, mientras que los bananeros lo hicieron de forma frontal, apostándole a las pelotas elevadas. La falta de efectividad no le dio mucho trabajo a los cancerberos de ambos conjuntos.

Sobre los 39’ se reflejó lo que se había vivido durante todo el encuentro. El volante Jhojan Valencia del conjunto caribeño recibió una roja directa tras ejecutar una maniobra peligrosa sobre el motilón Luis Miranda. 

A partir de ese momento, el equipo de Lucas Pusineri empezó a apoderarse del partido, aunque no pudo hacer mover el marcador. Jonathan Agudelo, que esta vez fue alineado como único delantero por el timonel argentino, aunque contó con tres volantes ofensivos a su servicio, poco pudo hacer para convertir en gol las oportunidades que tuvo.

Fue un primer tiempo de muchas ganas pero de pocas opciones claras en el Sierra Nevada de Santa Marta.

Sí hay arquero

Para el complemento y tras la charla técnica, el equipo motilón salió a jugar con la ventaja en el bolsillo: un hombre de más con el que articular el ataque.  Pero, a pesar de eso, los que se vieron más enchufados de cara al remate fueron los de Santa Marta. La garra de los jugadores costeños se hizo notar, y es que no querían decepcionar a los más de 15.  000 espectadores que asistieron para celebrar una victoria en casa.

Los rojinegros respondieron, pero el equipo samario se apoderó del balón y del área visitante. En ese momento, cuando más enchufados estaban los locales, el que sacó la cara por el equipo fue el portero uruguayo Jhonny Da Silva, que en al menos tres oportunidades claras evitó que el Unión se llevara la ventaja.

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El equipo motilón venció 1-0 en el estadio Sierra Nevada en el partido de ida por la Gran Final del Torneo Águila.

Gol que da vida

Viendo ya el panorama complicado, Pusineri empezó a mover las fichas en el banquillo gastando sus tres modificaciones. Salió Diego Chica, Luis Miranda y Mateo muñoz para darle paso a Jeysen Núñez, Jhon Vásquez y Carlos Ramírez. 

Y fue precisamente una de esas variables la encargada de darle la victoria al equipo rojinegro. Cuando ya el reloj marcaba el minuto 91 y la gente empezaba a salir del estadio apareció el samario Jeysen Núñez para sacudir el marcador.

En una jugada de pelota quieta, el lateral James ‘Taganga’ Castro remató a puerta y el cancerbero césar Giraldo dio un rebote que Núñez aprovechó a la perfección para enviar la pelota al fondo de la red. El 1-0 fue definitivo y además histórico, porque fue la primera derrota del Unión Magdalena –en casa- desde que se empezara a jugar en el nuevo estadio samario.

“Fue un bonito gol. Cuando entré el profe me dijo que iba a hacer gol y gracias a Dios se me dio. No lo celebré porque es el equipo de mis amores”, declaró Núñez tras el pitazo final.

“Sabíamos que el Unión era muy fuerte de local. Estamos tranquilos. Falta la vuelta y hay que sacar el otro partido adelante” agregó. Por su parte Ricardo Márquez, que es el goleador del equipo local, lanzó: “Esto no se ha acabado. Queda un partido y si ellos nos ganaron en casa, por qué no les podemos meter dos allá”.